COMUNICAMOS LO QUE SOMOS, NI MÁS NI MENOS.

Jan 07, 2020 - Por Lili Rico

Estamos consiguiendo llegar a lugares absolutamente insospechados y sorprendentes, y eso, equivocándonos todos los días.

Comunicación negocios Historias y cuentos Inteligencia narrativa Storytelling

En cierta ocasión estaba dando el Taller de Storytelling & Elevator Pitch a un grupo de 20 personas del departamento de marketing de una multinacional. Antes de comenzar, el jefe, que también iba participar en el taller, me dijo que primero quería presentarme al equipo. Fue nombrando uno por uno y en 2 o 3 palabras me contó qué aportaba esa persona al equipo. Cuando terminó de presentarlos, me dijo más o menos lo siguiente: ellos son el mejor equipo que cualquier empresa pueda tener, ni en mis mejores sueños hubiera imaginado tener esto que hemos construido juntos, estamos consiguiendo llegar a lugares absolutamente insospechados y sorprendentes, y eso, equivocándonos todos los días.

Todos soltamos las carcajadas.

¡Wao! ¿De qué planeta mandaron a este súper jefe?

Hombre con capa de súper héroe y guantes de boxeo, líder

Esas palabras me arrojaron una información tan valiosa, que me hicieron cambiar por completo la dinámica del taller. ¿Por qué? Porque resulta que por mucho que nos esforcemos en aprender técnicas para impactar con nuestras comunicaciones, estoy convencida de que terminamos por comunicar cómo somos y cómo nos sentimos. Y esta gente, ¡me la juego!, sabía comunicarse. Mi trabajo era demostrárselos.

Hoy, que acabo de salir de un taller donde había que recoger autoestimas como se recogen zetas, aunque logramos avances significativos, quiero decirles que no se hacen milagros. Sí, en mis talleres, clases y sesiones personales comparto mis hallazgos, mis técnicas, mis tablas y mis años de práctica, te ayudo a potenciar tu comunicación y puedo entrenarte y conseguir unos buenos resultados mientras nos lo pasamos genial. Pero…

hay una cosa que yo nunca podré enseñar y es a comunicar con pasión.

Porque esa gente que te mantiene en vilo cuando te está hablando, ese profesor del que no te quieres perder ni una sola de sus clases, ese líder que te hace poner los pelos de punta con sus discursos, ese abuelo que te hacía “no dormir” con sus maravillosas historias, no es que sepa o haya aprendido a comunicar con pasión, es que tiene pasión y eso es lo que transmite.

Por eso, cuando me preguntan: ¿Cómo se aprende a comunicar con pasión? yo siempre respondo lo mismo. Observa y escucha a tu abuela hablando de sus nietos, a un artista hablando de su obra, a un escritor hablando del oficio de escribir, a un corredor hablando de su última maratón.

Bailarina de flamenco con frase sobre la pasión

Todo aquello que quieras comunicar de forma seductora, inolvidable, conmovedora, debe estar en ti de una manera auténtica. Ese es el secreto de Gandy, de Obama, de Luther King y de kennedy.

Facundo Cabral decía que “para vivir mejor, hay que ser mejor”. Y para comunicar mejor, también hay que ser mejor.  El éxito de un buen comunicador está mucho más relacionado con su nivel de conciencia que con sus habilidades de oratoria. ¿Por qué? Porque un buen comunicador es el que es capaz de despertar emociones en los demás y la manera más efectiva de hacerlo es por contagio.

Esa fuerza que tienes cuando basas tu comunicación en algo en lo que realmente crees, es uno de los secretos para que un storytelling funcione tanto en el ámbito profesional como personal.

Por eso en mis talleres solemos romper el hielo hablando de lo que nos apasiona, porque empezamos desplegando todo el plumaje sin darnos cuenta y ahí es donde de una manera contundente y auténtica yo descubro los talentos, las particularidades, las fortalezas, los matices y entonces vuelvo a comprobar que solo es cuestión de saber cómo se abre el grifo para que cualquiera nos haga sentir emociones con su comunicación.

Viktor Frankl llamaba ‘la libertad última’ a la capacidad que tenemos de decidir cuál es nuestra actitud en cada momento. Yo pienso que lo mismo pasa con nuestra comunicación. Tenemos la libertad de decidir cómo nos vamos a comunicar en el siguiente instante, en la siguiente presentación, en el siguiente discurso, en la siguiente discusión. ¿Cómo lo harás?

oreja con slogan: soy toda oídos

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